El año 2025 fue sin duda un punto de inflexión para Tesla. Por primera vez en años de crecimiento dinámico, la empresa se enfrentó a una situación en la que no solo se ralentizó la demanda global de sus vehículos, sino que también perdió su posición como el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo. Los resultados del cuarto trimestre y de todo el año no son solo un conjunto de cifras, sino más bien una señal de que Tesla está entrando en una nueva fase de su historia de inversión.

Entregas presurizadas

En el último trimestre de 2025, Tesla entregó aproximadamente 418.000 vehículos a sus clientes, lo que fue notablemente menos de lo que el mercado esperaba. Wall Street contaba con un volumen de entregas significativamente mayor, mientras que el propio consenso interno de la compañía también se quedaba rezagado. Sin embargo, la realidad confirmó que el debilitamiento de la demanda era más profundo. En el año completo, Tesla entregó 1,64 millones de vehículos, lo que representa una disminución interanual de casi el 9%. Esto contrasta notablemente con años anteriores, cuando la empresa creció a un ritmo de dos dígitos y superó regularmente las expectativas de los analistas.

Dependencia de Model Y

Al mismo tiempo, la estructura de ventas muestra una fuerte concentración en el Model 3 y el Model Y, que representaron la gran mayoría de todos los envíos. Por ahora, los modelos más premium, incluido el Cybertruck, siguen siendo más un accesorio que un pilar de ventas, a pesar del fuerte interés mediático y el alto número de reservas tras el evento. Este hecho es aún más importante porque la competencia en el segmento de los coches eléctricos masivos se ha intensificado significativamente. En particular, BYD pudo aumentar las ventas en más de un trimestre en 2025, superando claramente a Tesla en entregas globales.

Debilitamiento en Europa

El declive de Tesla en el mercado europeo fue especialmente significativo, donde las matriculaciones de sus vehículos cayeron decenas de puntos porcentuales. Al mismo tiempo, los fabricantes chinos, liderados por BYD, registraron un fuerte aumento en las ventas. Los datos de ACEA muestran que, aunque la cuota de vehículos eléctricos a batería en vehículos nuevos en Europa está creciendo, Tesla se beneficia menos de esta tendencia que en el pasado. Para los inversores, esto es una señal importante de que la marca ya no tiene una ventaja automática en la región y debe enfrentarse a una competencia agresiva en precios y tecnología.

La energía como pilar más estable

Un panorama más positivo lo aporta el segmento energético, donde Tesla sigue expandiendo rápidamente el almacenamiento de baterías. En el último trimestre, la compañía desplegó más de 14 GWh de capacidad, manteniendo los valores récord del periodo anterior. El crecimiento de la demanda de almacenamiento para centros de datos y redes eléctricas sugiere que este segmento puede compensar la volatilidad del sector automovilístico y proporcionar un flujo de caja más estable en el futuro.

Política, reputación y Elon Musk

Al mismo tiempo, 2025 estuvo fuertemente influenciado por las ambiciones de Elon Musk. Sus actividades políticas y su implicación en iniciativas controvertidas han provocado la resistencia de los consumidores en Estados Unidos y Europa, lo que, según varios analistas, también se ha traducido en ventas más bajas. La paradoja es que, al mismo tiempo, Musk demostró confianza en la empresa comprando masivamente acciones y recibiendo un paquete de compensación históricamente sin precedentes. Por tanto, el mercado se enfrenta a la cuestión de hasta qué punto Tesla es ahora más una visión tecnológica que un fabricante de coches clásicos.

Mirando hacia el futuro

De cara al futuro, la historia de inversión de Tesla se está alejando cada vez más de la venta de vehículos. Los analistas señalan el potencial en áreas como los robotaxi, los robots humanoides o una visión más amplia de una economía automatizada y energéticamente sostenible. Al mismo tiempo, se espera que la adopción de los vehículos eléctricos crezca[1] en los mercados emergentes del sudeste asiático y América Latina, lo que podría abrir nuevas oportunidades para Tesla. Para los inversores, Tesla sigue siendo una empresa de alto riesgo, pero también con el potencial de cambiar fundamentalmente varias industrias; la pregunta sigue siendo cuándo y a qué precio se traducirá esta visión en resultados estables.

[1] Las declaraciones prospectivas se basan en supuestos y expectativas actuales, que pueden ser inexactas, o en el entorno económico actual, que está sujeto a cambios. Tales declaraciones no garantizan el rendimiento futuro. Implican riesgos y otras incertidumbres difíciles de predecir. Los resultados pueden diferir materialmente de los expresados o implícitos en cualquier declaración prospectiva.

Este texto presenta comunicación de reconciliación. No es ningún tipo de asesoramiento de inversión ni investigación de inversión ni una oferta de ninguna transacción con un instrumento financiero. El contenido del texto no tiene en cuenta las circunstancias individuales de los lectores, su experiencia o su situación financiera. El rendimiento pasado no garantiza ni predice resultados futuros.

Fuentes:

https://ir.tesla.com/press-release/tesla-fourth-quarter-2025-production-deliveries-deployments

https://ir.tesla.com/press-release/delivery-consensus-fourth-quarter-2025

https://electrek.co/2025/12/18/elon-musks-spacex-bought-tens-of-millions-worth-of-cybertrucks-tesla-cant-sell/